Hijos de Tarragona

Actualmente, muchos jóvenes inmigrantes tutelados al cumplir los 18 años a falta de recursos se encuentran en la calle, sin autorización de residencia, sin permiso de trabajo, sin conocimiento del entorno y sin formación cualificada. El número de extutelados que tramita y consigue una autorización de residencia y trabajo en España es insignificante. En 2018 sólo 65 jóvenes lo intentaron y tan sólo 54 lo consiguieron, según datos obtenidos a través de la Ley de Transparencia. Con una instrucción dictada hace unos meses, el Ejecutivo ha endurecido los requisitos para que estos jóvenes puedan renovar sus permisos de residencia. La clara falta de recursos imposibilita garantizar la transición a la vida adulta en unas condiciones dignas.

Durante los últimos dos años, especialmente el anterior, se ha producido un aumento de jóvenes ex tutelados en la ciudad que, al cumplir la mayoría de edad se quedan en la calle sin un techo bajo el que dormir, sin recursos para subsistir y sin expectativas de poder integrarse ni a nivel social ni laboral. Esta situación se ha agravado con las consecuencias derivadas del Covid-19 la que ha generado un aumento de casos de ocupación de viviendas.
La vivienda es una necesidad básica sin la cual el resto de las necesidades son difíciles de satisfacer y la falta de vivienda es una de las causas de mayor vulnerabilidad y de deterioro a todos los niveles de la persona. Es clave en la integración social y un factor condicionante para multitud de facetas del desarrollo individual. Las dificultades para acceder a una vivienda digna han sido en los últimos años determinantes para el acceso a otros derechos básicos y para una participación social completa.

Líneas básicas del proyecto

 

 

El proyecto considera cuatro líneas básicas de atención para estos jóvenes que se basan en el principio de:

– Atención a las necesidades básicas de los jóvenes.
– Desarrollo de procesos de orientación, formación e inserción laboral.
– Asesoramiento y acompañamiento en los procesos judiciales y administrativos.
– Desarrollo de las competencias y habilidades de relación e integración social.

 

 

 

 

Justificación del proyecto

Este proyecto se enmarca en los programas de la entidad referidos a la integración, inclusión y gestión de la diversidad en un marco de la interculturalidad.

Después de haber estado viviendo en la calle durante tanto tiempo, se hace difícil conseguir involucrar estos jóvenes en la sociedad y en el sistema, lo cual es un reto que debemos afrontar conjuntamente las entidades del tercer sector, junto con las diferentes administraciones, DGAIA, Subdelegación del Gobierno, Extranjería, los Ayuntamientos, consulados y embajadas del país de origen, entre otros para poder dar una solución a este problema social que nos está afectando a todos.